A Rudy
Es
su presencia , extraño aturdimiento...
Son
sus hermosos ojos una Aurora.
Más de su
alma emana un sentimiento
que no ha
podido desperta otrora,
ningún noble
varón de alto estirpe.
Ninguno como
áquel que yo soñara...
...La veo así
su alma reflejada,
como esos
caballeros que no existen,
en éste mundo
de extraño poderío...
...Más nadie
como el amará el río.
y nadie como
él sabrá que existe.
Su voz, su andar , su modo tranquilo,
revelan su
interior sencillo y puro,
y dejan ver
un fondo cristalino...
Que aumenta
en su carácter sensitivo,
como un
suspiro en un cimiento duro.
Su alma no se
vé ni se verá.
Pero yo le
conozco el contenido...
...Es clara
como el agua,
sentida como
el mar...
...Y allá
sobre una roca,
su humilde y
sano andar.
Lleva el
nombre de Dios,
Pues siempre
Amó la Paz.
Ellos lo han
de guiar,
donde me
encuentro yo...
...Mis ojos
lo han de ver, en un amanecer,
regresar de
la mar,
Trayendo su
querer.
Ana María
Zacagnino
Gracias amiga
del Alma
Rudy