!Carta Numero
Uno, Año 2000!
Sabes Madre
Mía que ayer te extrañe mas que nunca,
bueno
pienso que como era un día señalado, mira madre mía, sabes yo quiero decírtelo,
quizás lo
sepas o quizás no, pero yo Te Amo!
Cuando
pienso en ti se me aguan los ojos, se que es natural, porque es el sentimiento
que tengo arraigado dentro de mi.
Pero sabes
Madre, Si Madre, porque tu eres mi Madre, la que nunca vacilo en poner su pecho
delante del mío,
la que velo
mi sueño una y mil veces, la que decía !cuídate hijo!.
Por eso
Madre mía, ayer cuando veía a todas aquellas personas felices de poderle dar un
beso a sus Madres,
eleve mi
pensamiento hasta llegar a ti, y contemple con ternura tu pelo blanco,
tu cara
curtida por el de cursar de los años, tus ojos tristes pues no me tenias a tu
lado,
tus labios
dispuestos a darme un beso, pero yo no estaba allí.
Noventa
millas nos separaban, pero puedes estar segura que a pesar de esa distancia, y
de esa tristeza tuya y mía,
mi corazón
estaba contigo, y mi amor mas solidificado.
Sabes Madre
la Angustia que tengo de saber que nunca te merecí?
Una Madre
como tu para merecérsela hay que ser un gran hijo, y yo malamente no pase de
ser un simple hijo.
Madre te
pido perdón por tantas desilusiones que sufriste,
si, porque
quizás perdonándome mi alma pueda tener un poco de paz.
Perdóname
Madre, Perdóname Señor por no haberle dado a mi Madre todo aquello que ella
siempre espero de mi.
Pecadores
somos, pero para redimir nuestros pecados aparte del Perdón,
tenemos que
tener el dolor que yo tengo Madre Mía!
Yo pienso
que nuestro Dios es tan generoso que aquí o allá, en la tierra o en el cielo
volveremos a vernos y besando tu
frente,
Te diré, !
Gracias Madre Mía!
Mayo 15,
del Año 2000
